Este dejo de locura, taciturna y sobria,
que brota de mí,
la he guardado en este sótano…
esa locura de vivir.
Y lo que comenzó como un desahogo
se convirtió en parte de esa misma locura:
la de vivir.
De muchos sueños rotos
y de tantas historias del camino recorrido;
de sueños y miedos que desbordaron
esta vida nada trivial.
Historias que rompen la vida y los sueños,
y en cada una de estas letras furtivas
se enlazan los sueños
con la vida misma.
De noches en vela,
de mares de gotas saladas,
de añoranzas y recovecos
que se entrelazan sin cesar.
Sí, de esta vida nada trivial.
De una mujer que no quería olvidar
ese lugar donde sueña, ríe y anhela:
este espacio sideral.
De miles de ojos, historias y alas rotas
que se cruzan en el mar
de este sótano de trivialidad.
Desde un puerto muy lejano
donde todo puede pasar
y el tiempo
no se detiene jamás.